
En mi experiencia, un trabajo no es una obligación, es un medio para alcanzar un fin. En este momento me llegó la cuenta de las tres palmadas.
Creí que este momento jamás llegaría y aqui estoy, son ya con esta tres ocasiones las que piso, palpo y siento este espacio (agradeciendo en cada etapa a gente como Constanza Camacho Herrera, Alejandra (te quiero Mott) y a mi hermano Juanito Palma). Ahora es distinto. Ya no hay música por todos lados, ya no hay máquinas de prensa en este espacio. Lo que hay es un espacio ciber laboral que hay vuelto el proceso más competitivo (al menos al interior) pero estos años dentro de la empresa me han forjado un caracter más fuerte y un criterio más amplio. Ahora las palmas se las llevan otros que también tienen su valia en este proceso. En primera instancia Lalo por su don de gente, mi comadre por estar siempre en la batalla, el papá de Alexa que sigue los pasos de mucha gente que se curte a fuerza de voluntad, Mar y Sol por la atención y por dejarme entrar a ratitos en su mundo, Gaby por saber en qué momento hacerse presente con su trabajo y entrega y otros tantos (al poncho un abrazo y a mi brody Toño la confianza y ahí vamos) que dejan en cada opinión, en cada nota, en cada fotografía y en cada gota de sudor de su trabajo periodístico un pedacito de ellos mismos para alimentar mi espíritu de lucha en este trabajo apasionante y tan gratificante.
Y volvimos a la carga porque le debemos mucho a este espacio, a esta institución, a este nombre. Aqui hubo sabor agridulce muchas veces, hubo gloria otras tantas y también aprendimos a desprendernos de los nuestros (dicho esto con respeto para Lalo, Juanito, Ale y hasta yo alcancé) pero nos mueve una cosa que es muy importante: Las ganas de servir. Es por ello que después de una jornada laboral más aqui sigo, buscando nuevas cosas, buscando dejar una enseñanza, compartir una experiencia.
Aqui en este espacio que ya no es el de las primeras líneas, estoy donde me llaman. Donde me necesitan. Y no es por el agradecimiento sino por el ir y venir de esta gente que me recibe con café y galletas mientras redacto estas líneas y él busca entre textos como darle forma a un trabajo de investigación para tesis del grado de licenciatura en el área más importante para el ser humano en sociedad: la comunicación.
En ese aspecto hubo muchas personas que marcaron mi andar profesional a nivel docente aunque se rompieran paradigmas y convicciones que se pensaron incambiables. Para mis ahijados el respeto, la fuerza y el coraje, para mis hijos la protección, la atencion y el cariño porque gracias a ustedes se pagó una deuda que no era suya y por lo tanto hicieron llevarme lo más importante y esencial de un lado a otro. Lo que sé, lo aplico para ayudar y si ayudo, ganamos todos.
Que importa la adversidad, hay que soñar y amar mucho porque si lo logramos, construiremos con nuestras manos el mundo que queremos, las ideas serán más firmes y los compromisos serán más sólidos.
Para sentir hay que estar ahí, para vivir hay que trascender y para triunfar hay que arriesgarse.
Hoy no es un día normal, no puedo estar con todos pero se que lo lograremos, porque la única cultura que arraigan estos valientes es la cultura del bien hacer y reconocer. Eso me llevo de un lado a otro y si eso es motivo de envidias o discrepancias que importa, al fin y al cabo la gratitud viene sola, ya veremos más gente que sabe a donde quiere llegar, gracias por los triunfos particulares que me han sido compartidos y hay que ir por más porque "La silla vacía" es de todos los que se atreven, por eso a veces aparece vacía porque la mediocridad no nos hace merecedores de ella y si eso no es cultura laboral entonces hay que dar un paso atrás porque el arraigo a un trabajo no se mide por un puesto, se mide por las oportunidades de crecimiento. Estamos?
TOTALMENTE DE ACUERDO BROTHER¡ POR MA SKE LO LEO Y LO LEO, COINCIDO TU FORMA D PENSAR Y LA MIA, EN ESE SENTIDO¡
ResponderEliminarSALUDOS¡